

A casi dos meses del incendio que arrasó con buena parte del Frigorífico Gorina, los malos olores que emanan del predio mantienen en vilo a los vecinos de cuatro barrios cercanos. Desde Don Carlos hasta José Hernández, las quejas se multiplican por el fuerte olor a "animal muerto" que invade el aire.
En Don Carlos, lindero a la Cantera de Gorina, los frentistas dialogaron con los colegas de Diario El Día y contaron que el hedor es constante y proviene directamente del predio ubicado en la Calle 501. "Es insoportable, olor a osamenta podrida", detallaron, y reclaman una limpieza urgente del lugar siniestrado.
Por su parte, en Las Huertas, el panorama no es mejor. Los vecinos aseguran que deben encerrarse en sus casas para evitar el mal olor. "No podemos ni abrir las ventanas. Es como si no hubieran retirado nada desde el incendio", señalaron.
Desde el barrio La Mansa también se manifestaron. "Los chicos no pueden jugar afuera, el olor a podrido se siente todo el día", comentaron. Según dicen, cuando el viento sopla hacia esa dirección, la situación se vuelve insostenible.
Incluso en sectores de José Hernández, más alejados del epicentro, el olor llega con fuerza. "Ayer bajamos del auto y tuvimos que entrar corriendo", contaron. Mientras crece la preocupación ambiental, la incertidumbre laboral también se mantiene entre más de mil trabajadores del frigorífico.
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